14/3/19

Mi bebé solo quiere brazos


Hoy te quiero hablar de esta que es una de las frases que más suelo leer en los grupos de apoyo que forman las madres en Facebook o Whatsapp. Cada cierto tiempo, entra una madre un tanto desesperada porque su bebé solo pide brazos y ella no puede continuar con sus labores, preguntándose sobre todo si su bebé es normal o algo le sucede.

A ver, vamos a aclarar esto desde el inicio. Tu bebé solo quiere brazos porque está programado para eso, y sí, es perfectamente normal, nos ha sucedido a todas las que somos madres y alguna vez hemos tenido un bebé en casa, es más, si tu bebé no quisiera brazos, tendríamos que plantearnos si no estaría sucediendo algo.

Pero ¿por qué?

No falta la abuela, la tía, la vecina o la señora que al ver a tu bebé llorar apenas le bajás comienza con las típicas frases: «Es que es un vivo», «Parece que la cuna tiene clavos», «Dejale que llore un rato y después se le va a pasar, es un malcriado».

Entonces, las madres que siempre estamos con la sombra de la culpa pisándonos los talones—, empezamos a escuchar esa vocecita tan molesta que se crea dentro nuestro cuando hacemos caso de esos «consejos» y entonces en nuestro interior aparecen dos madres. Como cuando veíamos los dibujos animados y aparecía sobre el hombro derecho un angelito y sobre el hombro izquierdo un diablito, ¿te acordás? Te convertís en ese personaje con tu propio angelito diciéndote: «Alzale, pobrecito, está llorando» y tu corazón se parte en mil partes porque no querés ver a tu bebé llorar. Pero por otro lado, te aparece el diablito —alimentado por todas esas voces culturales que te recuerdan que lo vas a malcriar— y te dice: «Bajale, porque mirá que después se acostumbra y ya no le vas a bajar nunca más. Dejale llorar, es lo mejor para él».

Antes de entrar a explicarte un poco por qué tu bebé solo quiere tus brazos, voy a romper con ese mito con una sola frase: ¿Alguna vez viste a un chico de quince años queriendo upa? ¿Alguna vez viste a una nena de trece años llorando porque su mamá no le quiere alzar? Te pregunto porque yo no he visto nunca ninguno, así que eso de que «Nunca se va a querer bajar» me parece muy poco probable y muy poco creíble. Yo tengo dos adolescentes, y por más que siguen siendo súper cariñosos y que siempre recurren a mamá cuando algo les sucede, te prometo que andan en sus cosas, con sus propios problemitas, con sus vidas y sus amigos, y yo tengo tiempo de sentarme a escribirte esto ya sin preocuparme por tener que dejar todo para ir corriendo a alzarles.

Lo que quiero decir con esto es que todo pasa, y estos momentos que estás viviendo con tu bebé son y van a ser únicos. Sé que una suena como a vieja cuando dice que aprovechen los momentos para alzar a sus bebés todo lo que puedan porque después ya no van a volver, pero es tan real. Y está bien eso, es la ley de la vida. Mis tres hijos tienen 16, 13 y 6 años, este último —como saben si vieron mi video del fular—, todavía de vez en cuando pide probar portabebés o algún upita que no puede durar más de unos minutos porque ya está enorme, pero todo se va acabando, los chicos crecen y los problemas que hoy te parecen inmensos, te van a sonar a un recuerdo dulce el día de mañana.
Según Google, el promedio actual de vida de un ser humano es de 79 años. ¿Cuántos de esos años una persona puede pasar en brazos de su madre o de su padre? A lo sumo cuatro o cinco, ya estos últimos muy poco tiempo, ¿cierto? ¿Cuánto representa en el total? El 3,9% aproximadamente. Así que, ¿acaso a eso le podemos llamar NUNCA se va a querer bajar?

Y ahora te voy a contar por qué tu bebé tanto quiere tus brazos desde otro punto de vista, más biológico y menos sentimental.

Los bebés humanos nacen prematuros con relación a otros mamíferos, hay varias teorías para esta idea, una dice que esto tuvo que suceder cuando nos pusimos de pie, porque las caderas se achicaron para ser bípedos, lo que hace que el bebé tenga que salir antes. Si comparamos así, superficialmente, podemos ver que otros mamíferos como los caballitos, apenas nacen ya pueden caminar. Ayer justo vi un video de un delfín parir en el mar, el delfín bebé salía y se ponía a nadar al lado de su mamá, ¡era bello y asombroso! ¿Has visto alguna vez cómo los monitos bebés se prenden por la mamá y esta sigue colgada por los árboles como si nada? ¿Y los canguritos? Ellos nacen y como no están del todo formados, se meten a la bolsa y continúan allí su desarrollo. Van saliendo de a poquito, entran y salen hasta que al final se salen del todo, cuando ya adquirieron la madurez necesaria. No hay allí una abuela canguro diciendo que ya tendría que salir de la bolsa porque se está malcriando adentro, ¿cierto?

La naturaleza es sabia, cada especie nace preparada para lo que requiere para que la vida pueda desarrollarse. ¿Cómo creés entonces que vienen nuestros bebés? ¿Listos para caminar? ¿Listos para que los dejemos en la cuna solos? ¿O listos para ir a upa?
Si te ponés a pensar en la vida de nuestros antepasados, te darás cuenta de que el ser humano es nómada por naturaleza —solo ahora es que estamos convertidos en personas sedentarias con todo lo que eso acarrea—. Las comunidades de antes tenían que salir a cazar, a pescar, a buscar sus propios alimentos y a protegerse de los depredadores. ¿Cómo creés que una madre con un bebé de meses podía hacerlo? ¿Dejándolo en la choza sobre unas hojas de banano mientras ella salía a buscar alimento? ¿Te parecería eso seguro si fueras esa madre en medio de la selva? Segura estoy que tu respuesta es negativa, que alzarías a tu bebé y lo llevarías contigo porque si no, vendrían los depredadores y a tu vuelta podrías no encontrarlo, o bien podría haberle venido algún bicho, ¿cierto?
Entonces es sencillo, los bebés humanos están biológicamente preparados para ir a upa, sí, así mismo como lo leíste, están preparados para los brazos, porque los brazos significan para él o para ella protección, seguridad, calma, contención y sobre todo «VIDA». Si estoy en brazos estoy a salvo, estoy con mi madre y mi madre es mi hábitat, si estoy en brazos estoy protegido, no me va a pasar nada porque me están cuidando, si estoy en brazos no tengo hambre, porque cuando tenga me alimentarán, si estoy en brazos puedo dormir tranquilo o tranquila, puedo relajarme.

¿Está más claro ahora por qué tu bebé pide brazos?

Pide porque está en su naturaleza hacerlo, porque eso es lo que necesita hoy para sentirse seguro y a salvo, porque eso es lo que todos los bebés humanos precisan.

Antes de terminar este escrito, quiero dejarte algunas frases más y su explicación para que puedas desmentirlas la próxima vez que alguien te las diga.
  •           Si le alzás así no se va a querer bajar nunca. Podés decirle que te muestre un chico de doce años que siga queriendo estar upa.
  •           Tu bebé es un vivo. Podés decirle, sí, está vivísimo, y gracias a Dios que lo está.
  •           Tu bebé te está manipulando, sabe bien lo que tiene que hacer para lograr que le alces y por eso llora. Entonces, podés decirle que un bebé no tiene el desarrollo mental necesario para poder manipular a nadie, y que si llora para que lo alces es porque esa es su única forma de comunicarse. Y sí, sabe bien lo que quiere y qué gusto que sea así.
  •           No vas a poder hacer nada con él en brazos. Podés decirle que lo más importante en este momento de tu vida es darle a tu bebé lo que necesita, que ya tendrás tiempo de hacer todo lo demás, y si porteás, podés demostrarle que está equivocada, que podés darle brazos a tu bebé y seguir haciendo tu vida tranquilamente, porque en eso nos re ayuda el porteo.
  •           Tenés que enseñarle a ser independiente. Aquí le podés decir que la independencia no se enseña, es un proceso. Y que un bebé no está listo para ser independiente sino dependiente. Y que cuanto más dispuestos estemos a acompañarle en el proceso de ser dependientes a independientes respetando sus tiempos y sus espacios, más independientes serán de adultos y más seguros de sí mismos. Que cuando lo hacemos al contrario, los estamos llevando a ser adultos dependientes que se apegan a cualquier relación tóxica buscando llenar carencias que no se llenaron en su tiempo.
  •           Le estás malcriando. Aquí es simple, abrazás a tu bebé, le das un beso y después le mirás a la persona que te dijo eso y le decís: No, por el contrario, le estoy reeeee bien criando.

Espero que esta entrada te haya servido para aclarar un poco tus dudas y para hacer desaparecer al pequeño diablito que, alimentado por la ignorancia cultural, solo deposita dudas en nuestra maternidad. Recordá que la maternidad debe ser lo más placentera posible, que lo ideal es que disfrutes de ser madre, de tu bebé, de sus momentos y de sus etapas, y que esto recién es el comienzo. 


La maternidad no termina con el destete ni cuando el bebé deja de pedir upa. La maternidad es algo que evoluciona a lo largo de toda la vida, van a venir nuevas etapas, nuevos problemas, algunos mucho más complejos, van a venir los primeros corazones rotos, las peleas con los amigos, las frustraciones… y cuanto más brazos le hayas dado a tus hijos, más seguros de sí mismos serán y más fuertes pisarán en un mundo lleno de incertidumbres. Porque los bebés no nacen listos para ser independientes, como quieren forzarnos a creer, sino para ser dependientes, y cuanto más respetemos los tiempos de dependencia sin forzarlos a ser algo para lo que no están listos, más independientes serán en un futuro. ¿Y quién no quiere para sus hijos un futuro de independencia emocional en todos los niveles para que la vida no los someta a relaciones tóxicas y problemas que tienen su cuna en una infancia deficientemente construida?

Dependencia ahora para la independencia del mañana, y no al revés, que negándole lo que necesitan no les estamos enseñando nada, solo les estamos llenando de inseguridades y les estamos pintando un mundo lleno de inseguridades y carencias que cuando lleguen a adultos buscarán llenar como sea.

Entonces, ánimo, cargá a tu bebé sin culpas y disfrutá de tu tiempo a su lado, de esos 3,9% de todo lo que será su vida y de tu corto tiempo para poder alzarlo, mimarlo, apapacharlo. Disfrutá, dejá las culpas de lado, que la maternidad sin culpas es más placentera.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo
Kunu´u Portabebés

23/2/19

No sos torpe, solo te falta práctica


Me llama muchísimo la atención la cantidad de veces que una madre primeriza viene con su bebé pequeñito y me dice que no desea ni siquiera probar con el fular porque «es torpe». Muchas de esas veces me gustaría decirles a esas mujeres un montón de cosas, pero me callo, porque no es el momento ni tampoco sé si estará abierta a escuchar, me limito a mostrarle todas las opciones que tenemos para portear a recién nacidos y que la madre elija el portabebé que más le agrada y más utilizará, porque la idea no es que lleve un fular, sino que pueda disfrutar del porteo de la mejor manera para ella y su bebé.

Sin embargo, hoy quiero hablarles a todas esas mujeres que se describen como «torpes» y ni siquiera se dan la oportunidad de probar. Esos pensamientos parece que se nos despiertan con más énfasis cuando somos madres, porque tememos dañar a nuestros hijos y vivimos al hilo de eso, algunas ni siquiera se animan a alzarle, bañarle o cambiarle. Y te quiero decir esto: no sos torpe, no te pongas etiquetas y menos de ese estilo. No es cierto que te enredás con los nudos o que se te cae todo lo que alzás y por eso te da miedo que tu bebé se caiga cuando te estás anudando un fular. Eso es solo un pensamiento que te está limitando, y no solo con el uso del fular que eso sería lo de menos porque tenés muchas otras opciones, te está limitando a vos, como mujer, como madre, como persona.
Ponernos etiquetas o dejar que los demás nos pongan es limitarnos, es decir hasta acá no más puedo ir, hasta acá no más me sale, o esto no más es lo que soy. Y no, vos sos mucho más que lo que los demás piensan que sos, o mucho más de lo que vos misma pensás que sos. Muchas veces reproducimos en nuestra mente las cosas que nos hicieron creer desde pequeños —no necesariamente con malas intenciones—, el problema es que las personas no tienen consciencia del daño que hace en los primeros años de vida poner etiquetas a los niños. ¿Cuántas veces nos habrán dicho: «Apurate, sos una lenta», «Qué torpe que sos, echás todo», «¡Inútil!»?, entre otras afirmaciones que no tenían el fin de lastimarnos, precisamente, sino que en la impaciencia, que a los adultos, a veces nos apura por llegar a algún lado en medio de nuestro ir y venir ajetreado, no nos damos cuenta que los niños tienen otro ritmo y ellos no ven el mundo como nosotros.

Capaz en ese momento no te diste cuenta, pero eso que fuiste escuchando día a día, te llenó de pensamientos con respecto a quién sos. A lo mejor ni te acordás hoy, pero es probable que si creés que sos torpe, es porque alguien, muy allá atrás en el tiempo, te lo dijo y te lo creíste, porque cuando somos niños no cuestionamos lo que nos dicen los adultos en los que confiamos, solo lo creemos. Seguro que solías echar los vasos o los platos o que te tropezabas y te caías con frecuencia, como cualquier otro niño. Entonces vos grabaste en tu memoria que sos torpe y que no vas a poder con ciertas cosas, así es que mejor ni intentarlas.

No es cierto, es un cuento que te dijeron cuando eras chico y vos te lo creíste. Y la mente funciona de una manera tan especial, que cuando vos creés algo, vas creando esa realidad. «Lo que creemos, creamos», dice uno de mis libros favoritos. Si vos creés que sos torpe y que se te va a caer todo, te vas a convertir en una persona torpe que va echando todo a su paso. Animate un poco a desafiar ese pensamiento, animate a desafiarte a vos misma y a decir «yo puedo» la próxima vez que te enfrentes a un desafío que pensás que no vas a poder. Te puedo asegurar que a lo mejor al principio te tambaleás un poco, porque nada es fácil hasta que deja de ser difícil, pero con la práctica y el creer en uno mismo todo lo imposible se hace posible.

Por eso hoy quería hablarte a vos como persona, como mujer y como madre, porque pienso que necesitamos retomar las riendas de nuestras vidas y nuestros pensamientos para poder disfrutar de lleno nuestra maternidad y trasmitirle ese empoderamiento a nuestros hijos. Hoy te toca no ponerle etiquetas a tu hijo, porque ya sabés el efecto que causará en él o ella más adelante, si se tarda más de la cuenta respirá hondo y tenele paciencia, acordate que es chico todavía y que no va a tu ritmo, el mundo para ellos corre más lento, ¿no te acordás que cuando éramos peques los días pasaban despacito?

Pero lo más importante, desterrá todas las etiquetas que te pusieron y te pusiste vos misma, porque si no hacés eso primero, no vas a poder hacerlo con tus hijos. Cada vez que automáticamente te surja en la cabeza una idea de que «sos de cierta manera» ya sea torpe, argel, malhumorada, quisquillosa o cualquier adjetivo feo, cámbialo por su antónimo. Hacete consciente de ese pensamiento y dalo vuelta. Si es posible mirate al espejo y decite: «Soy súper guapa», «Mi buenhumor es fantástico». No importa si no te la creés al principio, vas a ver que si te acordás de hacerlo, va a ir cambiando, porque con la práctica todo se puede. Y la próxima vez que no te animes a hacer algo porque te limitás vos solita, inténtalo por lo menos unas tres o cinco veces antes de tirar la toalla, porque no sabés de qué cosas podés estar perdiéndote si no lo intentás. Estoy segura que si tu hijo o hija no se anima con algo le vas a alentar a que lo haga y no se rinda, ¿por qué contigo no funcionaría lo mismo?

Y para terminar, volviendo al fular. Solo requiere práctica, es como aprender a atarse el cordón o el nudo de la corbata. Capaz que al principio tenías que pensar mucho dónde iba cada parte del cordón, pero estoy segura que hoy te lo ponés sin pensar, ¿cierto?

Pero como te dije al principio, esto no se trata del portabebés que elijas, porque eso siempre va a depender de cada mujer o de cada familia y sus gustos personales. Solo quise escribirle a todas esas mujeres que se creen torpes, ya sea con el fular o con cualquier otra cosa, a todas esas que se bajan la caña ellas mismas. No, no sos torpe, solo te falta práctica.

Dale, yo sé que vos podés. Todas podemos, solo nos falta creer.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo
Kunu´u Portabebés

29/1/19

¿Puedo portear en verano?



Esta es una de las cuestiones que más nos interesa a la hora de portear en Paraguay, ya que nuestro calor es infernal. Y la verdad es que es una situación compleja, pues es insoportable y sofocante, y las realidades de otros países (o sus veranos) no se adecuan en absoluto a la nuestra.


Lo primero que tenemos que definir es lo siguiente. El calor de 40° está, no hay nada que hacer al respecto, porteemos o no porteemos vamos a seguir teniendo ese calor (o peor), y tanto vos como tu bebé van a sudar. Esto hay que tenerlo en claro porque muchas veces las madres me dicen que su bebé suda mucho o que sienten demasiado calor. Y la respuesta es que todos los que vivimos en esta tierra guaraní sentimos demasiado calor y la gran mayoría sudamos mucho. Sobre eso, no tengo soluciones para darles.

Sin embargo, para mí, optar por el porteo sigue siendo más cómodo y práctico en nuestro clima, porque tu bebé lo mismo te va a pedir brazos aunque no uses un portabebés, y el contacto lo mismo les va a dar calor y les va a hacer sudar.

Por eso, lo que yo te planteo si es que ya decidiste portear en verano son los siguientes puntos:

  • Elección correcta del portabebé: Cuando hablamos de elección correcta del portabebés, ya he dejado en claro anteriormente que no existe un portabebé mejor o peor que el otro (hablando de modelos no de calidad), que lo ideal es que cada familia elija el que se les adecue más de acuerdo a varios puntos a tener en cuenta como ser la edad del bebé, las necesidades de los padres, los momentos en que será utilizado el portabebé, etc. (Pueden leer más sobre este punto en esta entrada). Sin embargo, si toca portear en verano, un punto muy importante es responder a la pregunta que siempre me hacen sobre cuál es el portabebé más fresco. Y eso lo veremos más adelante.
  • Ropa fresca: Si tu bebé nació en diciembre, enero, febrero o los meses de intenso calor. No es necesario que lo abrigues con ropas de invierno. En nuestra cultura, nos han enseñado que los bebés tienen que ir más abrigados que los adultos y que un recién nacido debe andar con lana y mangas largas. Esto es un error. Una cosa es que estés en el aire acondicionado muy frío, en ese caso sí es conveniente abrigarlo un poco más. Pero si vas a andar por la calle o en un sitio donde se pueden sentir los cuarenta grados, no tenés que sobre abrigar a tu bebé, eso puede ser muy peligroso para él. Y si decidís portear en verano, lo ideal es que ambos, tanto vos como tu bebé, vayan con ropa ligera y fresca.
  • Salir lo menos posible o buscar sitios frescos: Esta es una recomendación que nos hacen todo el tiempo cuando llegan las altas temperaturas. Cada vez está peor, así que si no es estrictamente necesario salir y sacar contigo a tu bebé, si no es muy urgente y se pueden quedar en casa a la sombra o en aire acondicionado, siempre esta será la mejor opción. Si es que tenés que salir sí o sí, entonces te recomiendo evitar las horas de intenso calor (como la siesta), buscar sitios frescos y andar por la sombra. Para portear, podés hacerlo en casa, en la sala con el aire, o en el shopping donde está fresquito.
  • Hidratarse mucho: Vos tenés que tomar mucha agua todo el tiempo (otra recomendación que nos hacen a menudo los que saben del tema) y con que amamantes seguido a tu bebé, para él o ella será suficiente. Por supuesto, teniendo en cuenta su edad, será necesario o no complementar dándole también agua.

Ahora sí, 
¿cuál es el portabebé adecuado para el calor?

Algunos portabebés son más frescos que otros, pero tu elección no solo debe basarse en ese punto.

El fular. Lo típico es escuchar que el fular es caliente, que con tanta tela te vas a sofocar, que el bebé El fular es uno de los portabebés más frescos, si elegís el adecuado.
suda mucho (te cuento que igual va a sudar fuera del fular), que esto y que aquello. Pero dejame que te cuente algo:
¿Por qué? Sencillo, no tiene partes duras, no tiene esponjas, ni guata, ni nada, es solo una tela. Y si elegís una tela liviana y de algodón, es muy respirable y fresco. Además, es conveniente elegir un nudo de una sola capa de tela.
Existen muchos nudos que podemos hacer con nuestros fulares, pero algunos dejan por el bebé dos o más  capas de tela, lo que hace que resulte más caliente. Si optamos por un nudo como la cruz envolvente o el nudo canguro, una sola capa de tela quedará por el bebé y será mucho más fresco. Sin embargo, tenés que tener muy en cuenta qué clase de fular tenés, porque si es muy elástico o muy angosto, algunos nudos como el canguro, podrían resultar peligrosos. Los fulares pre armados por lo general, necesitan sí o sí más de una capa de tela, por lo que resultarán más calientes aunque a simple vista no lo parezcan. Para definir mejor esto, podés solicitar una asesoría con una asesora de porteo que esté certificada y tenga los conocimientos para ayudarte.

La bandolera. Este es un portabebé super fresco, deja solo una capa de tela por el bebé y va por un solo hombro del adulto, así que es una de las mejores opciones para el verano. Además lo podés usar en la playa o piscina, ya que es fácil de colocar y permite amamantar con facilidad.

El pouch. Es como una bandolera, pero no tiene anillos, se coloca con facilidad, no ocupa espacio, es fresco. Solo que se confecciona por medidas, ya que no permite ajuste.


El Mei tai. Un mei tai estándar, sencillo, tradicional, puede resultar también bastante fresco y práctico para el verano.

Las mochilas, por lo general tienen partes duras en el cinturón y en los tirantes, lo que hará que sea un poco más caliente para el porteador. Para el bebé resulta igual que un mei tai si está hecho con telas de algodón y respirables, ya que no tiene partes duras en la parte de la espalda del bebé y algunas, como las de Kunu´u, permiten incluso bajar el panel para que el bebé libere brazos y espalda.


OBS: Los portabebés hechos para el agua o ayudabrazos, yo solo los recomiendo para lo que fueron hechos (playa o piscina), no para portear mucho tiempo, ya que normalmente no tienen muy buena sujeción ni ajuste punto por punto.

Espero que te haya servido un poco esta guía y que te animes a portear en el verano, porque si vivís en Paraguay y no querés portear durante el verano, no te quedarían demasiados días del año para hacerlo, ¿no? Jajaja. El porteo es una experiencia genial, y el calor, lastimosamente y por lo que parece, está empeorando en vez de mejorar, así que no dejes que te aparte de disfrutar del porteo con tu bebé. Que siempre lo podés hacer en casa en una habitación fresca, por un centro comercial con aire, o en lugares frescos. Y si tenés que salir a la calle, no hay forma de evitar que sudemos ni que sintamos el calor, pero al menos podemos hacer mucho kunu´u mientras andamos.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de maternidad y porteo

14/10/18

Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2018

Por segundo año consecutivo, hemos decidido hacer un flashmob para poder conmemorar la Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2018. Kunu´u Portabebés acaba de cumplir 6 años en el mercado como pioneros en portabebés en Paraguay, y desde el inicio de esta hermoso emprendimiento he querido hacer esto, solo que el mercado aún no parecía preparado, hasta que el año pasado pudimos lograrlo por primera vez.

Es un honor que este año lo hayamos podido repetir, y así espero que cada año podamos ir creciendo y haciendo más actividades para demostrar que Paraguay también portea.

Aquí pueden ver el video de la actividad. Se repetirá el próximo sábado 20 de octubre del 2018 en Universo bebé a las 16 horas


24/5/18

Hoy hablamos del Mei Tai


El Mei tai es un portabebé de origen asiático que está compuesto por un panel y tiras que salen del mismo. Es un portabebé bastante sencillo de colocar y permite llevar al bebé en el frente, en la cadera y en la espalda.


Mei Tai Kunu´u Estándar
Los Mei tai convencionales, se utilizan desde que el bebé ya sostiene el cuello por sí solo, eso suele ser entorno a los cuatro o cinco meses. Aquí quiero recalcar que cada bebé tiene su tiempo y su desarrollo y que no debemos apresurar a nuestros peques ni forzarles a adquirir posturas que todavía no logran por sí solos. Esto lo menciono porque muchas veces hay mamás que me dicen que sus bebés de uno o dos meses ya sostienen sus cabecitas sin ayuda y a esa edad no suele ser así. Una cosa es que el bebé haga pequeños intentos por levantar la cabeza y mantenerla, pero mientras no la sostenga firme y por sí solo, no recomendamos el uso de Mei Tai convencional, ya que este portabebé no posee sostén de cuello. Los nudos a la cadera y a la espalda, yo personalmente, los recomiendo para bebés que ya se sientan solos.


A la hora de elegir tu Mei Tai tenés que tener en cuenta que su puente no sea tan angosto ya que si es así no lo podrás usar por mucho tiempo. Recordá que la tela que queda bajo la colita de tu bebé debe ir de rodilla a rodilla para que podamos conservar la posición ergonómica.

Mei Tai Kunu´u Toddler
Los Mei Tais también pueden conseguirse en tamaño Toddler, para niños de dos años en adelante.

Existe una opción para uso desde recién nacido (que preferentemente pesen más de 3,5kgs), y es el Mei Tai Evolutivo. Este tiene un sistema similar al convencional en lo que respecta a colocación, pero presenta unas tiras más anchas que permite envolver al bebé como si fuera un fular, lo que otorga una mayor sujeción y adaptación al cuerpo de un bebé pequeño. 

El Mei tai evolutivo, también tiene broches que permite ajustar el panel en la parte del cuello y del torso del bebé, para achicarlo al tamaño de un bebé chiquito y crear una sujeción de cuello.

Mei Tai Kunu´u Evolutivo


¿Qué tenés que tener en cuenta a la hora de elegir un mei tai?

  • Como siempre lo primero es el desarrollo, el peso y la edad de tu bebé, eso te permitirá optar por el convencional, el toddler o el evolutivo.
  • También tenés que verificar las costuras de tu Mei tai, sobre todo si accedés a uno usado. Las costuras que unen el panel con las tiras que van por los hombros son las más importantes.
  • Tené en cuenta que cuanto más angosto es el panel, menos tiempo te servirá. Los anchos del panel suelen variar de acuerdo a las distintas marcas.
  • Las telas deben ser de algodón sin elasticidad, en algunos casos (mei tais que se consiguen del extranjero) los paneles pueden estar confeccionados con telas de fular (normalmente telas tejidas a mano).
Mei Tai Evolutivo Kunu´u


Este es un portabebé amigable, económico y fácil de utilizar, una buena opción para portear desde el inicio (evolutivo) si no te animás con el fular, o bien para pasar de tu fular a un mei tai (convencional o toddler) cuando tu bebé está un poco más grande.

Te dejo el link al video de cómo se utiliza el Mei Tai Convencional Kunu´u en el frente y el video del Mei Tai Evolutivo Kunu´u con un recién nacido, también nudo en el frente.





Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo

9/4/18

Hablemos de fulares


El fular es uno de los portabebés ergonómicos más conocidos en nuestro país, esto probablemente se deba a que fue el primero en comercializarse por nuestra marca hace más de cinco años atrás.

Algunas personas llaman fular a cualquier portabebé que no sea la mochilita no ergonómica (tipo las colgonas) y NO es así. El fular es una tela larga y ancha que uno se va anudando y ajustando por el cuerpo mientras envuelve al bebé muy cerca del corazón de mamá. Los beneficios de este portabebé son muchísimos, desde fomentar el apego y la lactancia, ayudar con los cólicos hasta beneficios emocionales para el niño. Los beneficios del porteo ergonómico los puedes leer en otra entrada.

El fular puede ser usado desde recién nacido (incluso con prematuros) hasta niños de 3, 4 o incluso 5 años siempre teniendo en cuenta de qué material está fabricado nuestro fular y el ancho de la tela.



Ahora hablaremos de los diferentes tipos de fulares 
de acuerdo al tipo de tela:

Los elásticos: Están hechos de telas muy elastizadas que normalmente ceden para todos los lados. En este caso, contrario a lo que piensa la mayoría, este es el que menos tiempo de duración tiene. Cuando tu bebé llega a cierto peso la tela comenzará a generar un efecto de rebote que muy probablemente te dará la sensación de que tu bebé está cada vez más abajo (se resbala) y que debés alzarle para reforzar el soporte, eso te generará un cambio en tu centro de equilibrio y te terminará dando algún que otro dolor de espalda. El fular elástico no dura mucho más allá de los 9 kilos. De poder usarlo puedes seguir usándolo, lo que no puedo garantizarte es que siga siendo confortable para ambos. Además con respecto a las telas, normalmente cuanto más elástico es, menos algodón tiene.

Los semielásticos: Son los preferidos en nuestro país. Son fabricados de telas de algodón que tienen algo de elasticidad, normalmente en un solo sentido. Esto hace que duren mucho más que uno elástico, cómodamente pueden ser usados hasta los 14 o 15 kilos. Son frescos y livianos.

Los tejidos: Lastimosamente en nuestro país no se consiguen los tejidos ideales para preparar estos fulares. Normalmente, los de mejor calidad son hechos en telares y con hilos de algodón por artesanas, pero nosotros no contamos con esa clase de materiales. Los tejidos que se pueden conseguir aquí son parecidos al ao po´i, son frescos y resistentes. Algunas vendedoras llaman tejidos también a los que son rígidos porque son hechos de cualquier tela que no tiene elasticidad. Para que un fular tejido sea adecuado, la tela debería ser elegida correctamente ya que tiene que tener algunas características. El fular tejido es uno de los más cómodos porque al no tener elasticidad genera una sensación de mayor firmeza que otorga mucha comodidad y resistencia. Aprender a anudarlo correctamente requiere buena técnica, ya que debe ser ajustado punto por punto y su duración en tiempo y peso del niño es mucho mayor a cualquiera de los anteriores. Es recomendado para uso con prematuros.

Puntos a tener en cuenta para el uso del fular:

Posición:

Vamos a recordar que el fular es un portabebé ergonómico, pero que si no colocamos al bebé de la forma adecuada respetando la posición correcta, las condiciones ergonómicas del fular quedan en el olvido. Si colocas a tu bebé de frente al mundo, por ejemplo, o si no respetamos la curvatura natural de su espalda y la posición de las piernas, da igual que el portabebé sea un fular o una colgona. A continuación te voy a dejar una foto de mi compañera y amiga Tatiana Ramos, encargada de Kunu´u Portabebés Ciudad del Este, para que veas de qué estamos hablando.




Ancho de la tela:

Este es todo un tema en el que normalmente no se piensa mucho. En el mercado nacional se consiguen fulares de todas las telas posibles, algunas que son buenas para fulares y otras que no lo son, así como también, me ha tocado leer en algunos grupos de maternidad, que ciertas personas recomiendan comprar ciertas telas que no son adecuadas para manufactura casera de fulares. No está mal intentar hacer uno en casa, pero lo ideal sería buscar una tela adecuada y hacerlo con las medidas correctas y no hacer añadiduras, como me ha tocado leer que recomiendan como método para evitar comprar más tela.

A la hora de comprar el fular, se encuentra en el mercado un amplio espectro de precios. Los precios varían por la calidad del material utilizado, y el ancho o el largo de la tela, entre otros factores. Con respecto al largo de la tela, no hay mucho qué decir. Hay diferentes clases, fulares cortos y largos, pero en nuestro país la mayoría de los que se consiguen en plaza son los largos. Esto te permite hacer diferente tipos de nudos, además, pueden usar personas de cualquier complexión física.

Con respecto al ancho, queremos recalcar la importancia de un fular ancho. Cuando la tela es angosta, el fular además de durar muy poco tiempo, puede terminar siendo inseguro. En un bebé grande ya no alcanzaría para hacer correctamente la bolsa y cubrir la espalda, o viceversa, lo que dejaría la espalda del bebé al descubierto o la bolsa mal hecha.

De nuevo dejamos una bellísima foto que explica lo necesario de elegir un fular ancho en una sola imagen facilitada por Tatiana Ramos.


Con respecto a los nudos:

Hay muchísimos nudos para escoger, a la hora de la elección dependemos de muchos factores, el tipo de fular que tenemos, la edad y características del desarrollo de nuestro bebé, nuestra comodidad entre otras cosas. En YouTube se encuentra una amplia gama de opciones, o también puedes acceder a un taller de porteo o bien contactar con una asesora certificada de porteo. Para iniciar nosotros recomendamos el Cruz envuelta, ya que es sencillo y cómodo. A medida que uno va practicando, puede ir probando otros nudos y ver cómo se siente.

Anudarse un fular solo requiere de ganas y práctica. No es difícil porque nada que se practica es difícil, así que les invito a todos a descubrir este mágico mundo del porteo. Sin embargo, para las personas que no quieren o no pueden probar, cualquiera sea el motivo, existen otras opciones de portabebés ergonómicos que pueden ser usados desde recién nacido. Iremos comentando cada una en distintos posteos.

Si tienes un fular y quieres saber si lo estás usando bien, puedes enviarnos una foto por nuestras redes sociales donde se vea bien la posición del bebé y te ayudamos.



Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo

14/3/18

¿Cómo responder a las personas que cuando te ven portear te salen con sus mitos?


¿Cómo responder a las personas que 
cuando te ven portear te salen con sus mitos?


A lo largo de estos más de cinco años que llevo desde que iniciamos el porteo en Paraguay, y teniendo en cuenta que mi emprendimiento nació a raíz de que yo misma he comenzado a portear, han sido años y años de escuchar lo que la gente que no sabe, —y que en muchos casos ni siquiera desea aprender—, dice, comenta u opina al vernos pasar con nuestro bebé tan feliz en su fular u otro portabebé ergonómico.

Por eso, hoy se me ha ocurrido darte algunas respuestas que puedes usar en los casos en los que necesites dar una, porque la verdad es que a mi punto de vista muchas veces es mejor dejarlo pasar, pero si se trata de personas cercanas que pueden influirte, es mejor que vos misma conozcas las respuestas para que no dejes de portear por la opinión de terceros que hablan desde la ignorancia.
Acá vamos:

1. Parecés una india. Esa es una de las cosas más comunes que suelo escuchar, admito
que a veces es un comentario sin malas intenciones, pero en otras ocasiones, viene cargado de un tinte despreciativo que la verdad entristece. Me ha tocado escuchar a un padre decirle a su esposa que ahora ya podía
ir a pararse en la esquina del semáforo, como si fuera un chiste que causara gracia.
Las mujeres indígenas, no solo son parte de nuestra cultura y de nuestras raíces, sino que además son mujeres, como vos y como yo, que están maternando, que están criando de la mejor manera que pueden y que 
saben. Ellas no se separan de sus crías, no los dejan solos en una cuna fría ni los escolarizan, quizá porque no pueden, pero quizá también porque en su naturaleza el niño debe estar prendido a su pecho, por eso las vemos en las esquinas con remeras rotas o toallas cruzadas al hombro en una especie de bandolera improvisada que les ayuda a llevarlos siempre cerca. No sé por qué tendríamos que avergonzarnos, por qué usar un portabebé tendría que ser denigrante, por qué la comparación con estas mujeres lleva implícita un desprecio. Deberíamos sentirnos orgullosas de llevar a nuestras crías con nosotras a todas partes, de darle el contacto y el kunu´u que necesitan, de criarlos entre leche y mimos. Deberíamos sentir más empatía con estas mujeres que al final son igual que nosotras, madres. 

2. Nunca va a caminar si no le bajás de allí. 
Esto a mí me da mucha risa, me imagino a mi hijo de quince años pidiéndome upa y me río mucho. La respuesta a esto es sencilla. ¿Alguna vez viste a un adolescente que quiera seguir subiéndose upa? La respuesta va a ser NO… porque cada cosa tiene su edad y su momento. ¿Por qué nos apuramos tanto en que nuestros hijos crezcan? Queremos que se siente pronto, que camine ya, que corra, que se vaya a la escuela, que no nos pida más upa… Y no nos damos cuenta lo rápido que pasa todo y que un día de verdad ya no va a querer que le alcemos y ese día probablemente vamos a mirar con nostalgia el pasado. ¿Por qué simplemente no disfrutamos el corto tiempo que podemos cargarlo y aprovechamos al máximo esa etapa? 


3. Se le van a arquear las piernas. Dios mío, pobre, qué incómodo, le ha de doler sus piernitas. ¡No le abras así las piernas a tu nena! 
Estas son en realidad varias afirmaciones que hacen las personas con
respecto a la posición ergonómica. Estamos tan acostumbrados a la posición que lleva el bebé en lo que llamamos “canguros” (que son las colgonas o los portabebés convencionales), que naturalizamos esa posición y pensamos que no le cansa, pero creemos que si le ponemos en la posición correcta le estamos haciendo daño. Aquí hay mucha parte técnica que explicar, como que la espalda del bebé tarda aproximadamente un año en poder colocarse en la posición erguida y por ende debemos mantenerla en su curvatura natural a medida que nuestro bebé se va desarrollando, como que el fémur del bebé adopta una posición de descanso cuando lo colocamos en lo que conocemos como posición ranita o M, etcétera, etcétera. Pero no voy a detenerme aquí porque sería demasiado extenso y lo hablamos siempre en las charlas de porteo. Para que esa persona que te dice eso entienda mejor, preguntale qué es más cómodo para dormir: acostarse en una hamaca paraguaya o sentarse tipo caballito en una hamaca de la plaza. ¿En cuál aguantaría más? ¿En cuál dolería menos la espalda o incluso la entrepierna?

4. Pobrecito, no puede respirar ahí, está todo apretado, ¿por qué no le ponés en la cuna? Ahí seguro va a estar más cómodo. 
Esto es algo súper sencillo de entender si dejamos de pensar como adulto para centrarnos en las necesidades de un bebé, sobre todo uno recién nacido. Lo que pasa es que uno de los mayores problemas es que creemos que ellos piensan o tienen nuestras mismas necesidades. Es obvio que para vos o para mí, quedarse en una posición fetal y apretadita a otra persona probablemente resulte incómodo y prefieras un colchón enorme donde extenderte bien, pero tu bebé hace poco estaba en tu panza, en un entorno controlado, apretadito o apretadita, sintiendo tu corazón y tus sonidos. Lo más lógico es que al salir de allí intentemos mantener lo más posible esa experiencia, para que sea placentero, agradable y saludable para nuestro bebé, para que lo envolvamos en el contacto que es lo que más necesita en ese momento. 

5. El famoso, parece que su cuna tiene agujas. Ese no puede faltar. Es un vivo, te manipula para que lo alces cada vez que lo bajás. Solo tengo que decirles que el bebé no tiene aún el desarrollo mental necesario para
premeditar que necesitaría para organizar un complot contra vos. Si llora no es porque es vivo (en el sentido que se le da a la palabra cuando se la pone en esta frase), no es porque te quiere manipular ni porque te vio descansando y pensó: “ahora mismo voy a molestar a mamá que se sentó a ver una película”. Si llora es porque necesita algo, es su única manera de comunicarse, llorar es su manera de sobrevivir, es su forma de decir aquí estoy, háganme caso, tengo hambre, quiero upa, necesito un mimo, cámbienme el pañal o me duele algo. Es así de sencillo. Si tu bebé llora no es porque se hace el vivo, sino porque está vivo y busca mantenerse así.

6. Ya es muy grande para seguir pidiendo upa. Eso suelen decir a las mamis
que tienen bebés de más de once o doce meses que aún van upa, y ni que decir si alzamos a un niño de dos o tres años. La gente parece pensar que porque ya sabe dar un par de pasos sin caerse el niño está listo para anotarse en una maratón. Otra vez estamos pensando como adultos, poniendo en nuestros pequeños nuestras necesidades y nuestras creencias. Un niño es pequeño, sus pies y sus piernas son pequeñas, se cansa fácilmente, o le da sueño, o simplemente quiere mimarse. No hay edades para portear, no hay un “hasta tal edad y después le hace mal”, es una decisión tuya y de tu hijo, hasta que ambos quieran y en los momentos que deseen. Por supuesto a medida que el bebé adquiera movilidad propia sus ratos de porteo irán disminuyendo gradualmente, pero eso no quiere decir que tengan que acabar el día que se larga a caminar solo. Recuerda, esto acaba cuando ustedes dos lo deciden. No olvides, un día tu niño ya no querrá que lo cargues en brazos.

7. Mi bebé es muy inquieto, no le va a gustar. 



Esto suelo ver en algunas madres que ven a alguien usar un fular y no se animan a intentar. Es cierto que cada bebé es un mundo, que cada uno tiene su temperamento y su personalidad, pero a todos los bebés le gustan los brazos, todos piden upa alguna vez. 

Quizás a algunos les guste estar más tiempo que a otros, eso puede ser. Pero lo cierto es que la mayoría de las veces que las mamis dicen a mi bebé no le gustaba por eso no pude usar, pasó en realidad que la madre se frustró por algún motivo y no quiso volver a intentarlo o que se ponía muy nerviosa a la hora de anudarse el fular y eso le transmitía a su bebé, o lo cargaba en momentos poco indicados, como cuando tenía mucha hambre y entonces el niño lloraba mucho. La clave es no rendirse.



8. Yo no me voy a poder atar nunca eso, soy muy torpe.
No se dan idea la cantidad de mujeres que se
definen a sí mismas como “torpes”. Qué feo eso. 
Si te podés hacer el nudo del cordón del zapato o sabés hacer el nudo de una corbata, ¿por qué no te 
va a salir anudar un fular? Es fácil en realidad, porque solo es cuestión de práctica. Ayer justo escuché una frase que me encantó y que aplica muchísimo a esto: Difícil es solo algo que requiere un poco de práctica. Todas podemos portear, con 
un fular u otro portabebé que sea indicado a 
nuestras necesidades y las de nuestro bebé, todas podemos ponernos solas el portabebé, solo necesitamos práctica y ganas. 

9. Me encanta esta moda.



Esto lo suelen decir las personas en tono despectivo, como si las que decidimos portear fuéramos parte de algún colectivo de personas con alguna ideología llevada al fanatismo. Es muy sencillo responder a esta cuestión, la verdad. Esto no es una moda, ha existido desde siempre, de hecho el carrito es más moda que esto y salió mucho después a nivel histórico. Basta con mirar fotos de tribus y comunidades antiguas para saber que cada grupo tenía sus portabebés hechos de pieles, telas o fibras. 





10. Le estás malcriando a tu bebé. 
Esta es la típica, de hecho una vez me dijeron
que yo daba clases de como malcriar a los bebés. Esto solo me hace pensar en una cosa, qué desconectados estamos de las necesidades de nuestros pequeños, qué desconectados estamos del mundo de nuestro bebé. La frase que más me gusta dice: “el bebé no se acostumbra a los brazos, el
bebé los necesita”. ¿Por qué es tan difícil entender que nuestros bebés necesitan de nuestros brazos y abrazos? Es algo tan obvio, si no los necesitara nacería como otros mamíferos, podría pararse y 
salir caminando a los minutos que nace y a los 
pocos meses independizarse. Pero no nace así, la naturaleza lo hace dependiente de su madre o de un adulto, y esa dependencia no está mal ni es malintencionada, es natural. Atender correctamente sus necesidades lo convertirán en un niño, joven y adulto independiente, pretender que sea independiente cuando su naturaleza no le permite, solo hará de él o ella un ser inseguro, débil, temeroso e incapaz de enfrentarse al mundo.

Espero haberte dejado algunos tips para responder cuando las personas te digan cosas tan desagradables como estas, pero sobre todo espero que estas frases que vienen de personas que no saben, no influyan en tu decisión de seguir disfrutando del porteo.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo