22/5/19

¿Puedo llevar a mi bebé mirando al frente?


Llevo días, o quizá meses, queriendo escribir sobre este tema tan controversial. Hoy me he animado a hacerlo, así que espero que esta información te sea de utilidad y que te ayude a tomar una decisión acerca de este punto tan controversial.

Antes de que comencemos, quiero aclarar que esta opinión es personal y está basada en mi experiencia como madre y asesora de porteo. Pueden existir otras asesoras que piensen u opinen distinto. No obstante, este pequeño resumen que les ofreceré a continuación es el resultado de mi trabajo y de mi preparación en el rubro.

Una de las preguntas más frecuentes que suelen hacerme los padres a la hora de elegir un portabebés es cuál de ellos puede ser usado con el bebé mirando al frente.

Por alguna extraña razón, los padres quieren llevar a sus bebés mirando al frente, y no solo en portabebés, ya que es muy común ver a padres y madres que llevan a sus bebés en brazos, en la posición que se conoce como «de cara al mundo». Algunos de los motivos por los cuales los padres desean que sus hijos vayan mirando al mundo son los siguientes:
  • Su bebé «se aburre» cuando lo llevan mirando al porteador (o sea de cara a la persona que lo lleva upa).
  • Su bebé es muy inquieto y le gusta mirar todo.



Voy a tratar de englobar la información para que esto no resulte tedioso y extremadamente largo, por lo que básicamente, a la hora de tomar una posición con respecto al porteo de cara al mundo, tenemos que tener en cuenta dos factores: 
  1. El desarrollo emocional del bebé y sus necesidades de acuerdo a su edad.
  2. La ergonomía y el desarrollo fisiológico y anatómico del bebé y del adulto.

Con respecto al primer punto, la realidad es que el bebé en principio «no necesita ir mirando al mundo». ¿Por qué? Pues porque si hablamos de un bebé recién nacido o de pocos meses, el bebé lo único que necesita es el contacto con el adulto responsable y su entorno familiar. Eso es más que suficiente para su desarrollo correcto.

Actriz Ali Larter, debe sostener la cabeza
de su bebé que se ha quedado dormido en
esta incómoda posición
.
Hoy en día, el marketing y las necesidades de la sociedad (no así del bebé), nos han metido en la cabeza que debemos llevar al bebé lo antes posible a clases de estimulación temprana o a natación, o a la guardería «para que socialice», o a montón de actividades que cada vez aumentan más. Lo cierto es que un bebé recién nacido o de pocos meses, salvo casos especiales y derivados por un médico, no necesita ni estimulación temprana, ni socializar, ni ser expuesto a cosas que aún no tiene el desarrollo para procesar.

No voy a entrar en detalles sobre este tema, pero lo único que un bebé pequeño necesita, lo consigue si su entorno familiar cercano, o sea mamá, papá, hermanitos, abuelos y demás, le brindan todo el cariño, brazos y abrazos necesarios, le hablan, le cantan, le sonríen, le miman y le brindan satisfacción a sus necesidades básicas.

Por tanto, yendo al punto que nos compete, el bebé NO necesita ir de cara al mundo. De esta manera le estamos brindando un estímulo superior al que el bebé es capaz de procesar.

Imaginate paseando con un bebé de tres meses por un centro comercial y llevándolo de cara al mundo. Está expuesto a un montón de luces, sonidos, personas que se cruzan y el bebé no puede guarecerse, no puede recostarse por tu pecho y dormir si tiene sueño, no puede relajarse. Por tanto, está siendo sometido a un estímulo que lo acelera. Es por eso que muchos bebés comienzan a mover piernitas y brazos y, la mamá o el papá, erróneamente, entienden que a su bebé «demasiado le gusta» ir de esa forma.

Este sobre estímulo excita al bebé, por lo que cuando llegues a casa y lo bajes, pretendiendo dormir o relajarlo, te encontrarás con un bebé demasiado activo o inquieto al que le cuesta conciliar el sueño o relajarse.

Otro bebé dormido en una incómoda posición.
Vías respiratorias comprometidas por la
curvatura del cuello. Foto del actor David Charvet.
A medida que pase el tiempo y que lo acostumbres a esta posición, el sobre estímulo funcionará de la misma manera que funcionan las pantallas del celular o del televisor, creará una adicción en el pequeño, que ya no querrá ser llevado mirando al porteador. Y allí es donde comienzan las frases: «a mí bebé no le gusta o a mi bebé le aburre». Lo cierto es que el adulto es quien lo ha mal acostumbrado a ir en una posición que no era demasiado saludable para el bebé y su desarrollo.

Es el bebé, quien a medida que va creciendo, solicitará de manera natural, nuevos estímulos y nuevos contactos con su entorno. Pero si lo hemos porteado siempre de cara al adulto, no habrá inconvenientes, él o ella será capaz de girar la cabeza y más adelante el torso, para voltearse a mirar o a alcanzar algún objeto que desee. También existen otras opciones como el porteo a la cadera o a la espalda para facilitarle la visión de su entorno a los bebés más grandes que ya se interesan por ello, pero sin quitarle la posibilidad de recostarse o guarecerse en su porteador cuando el mismo bebé se sienta agotado o con ganas de dormir.

Además, tenemos que tener clara la idea de que un bebé de menos de nueve meses no tiene aún consciencia de sí mismo. Cree o siente que es un todo con su madre, o sea, de que él o ella es parte del cuerpo materno. Entonces, podemos imaginar la sensación de ansiedad que puede producirle el hecho de ser llevado mirando a un mundo que le ofrece un montón de nuevos estímulos, pero desde el cual no puede ver ni sentir ni oler a su madre, y mucho menos resguardarse en su pecho y dormir cuando así lo desee.

Es importante entonces, que podamos ponernos en el lugar de los más pequeños y no «adultizar» sus reacciones. El bebé entonces no se aburre, es el adulto el que piensa que él en esa situación se aburriría y atribuye al bebé aquellos pensamientos o sentimientos.

El esposo de Alanis Morriset aquí nos
deja clarísimo como podemos tener un
portabebé ergo y aún así usarlo mal. 
El segundo punto tiene que ver con la ergonomía. Y para ello voy a basarme en una charla que tuve el honor de escuchar en el Simposio Brasilero de Babywearing, en el cual Marcela Goncalves, especialista en ergonomía, nos dio algunos tips a tener en cuenta.

El bebé nace con hipotonía en la zona de la espalda e hipertonía en la zona del frente del cuerpo, no solo por la posición fetal que lleva en la panza (encorvando la espalda y juntando las rodillas al pecho), sino que también por el estado de desarrollo de la columna vertebral, que aún está en desarrollo.

Por tanto, no es hasta que el bebé desarrolle la marcha por sí solo (cerca del año y medio o dos), que el tono de la cadena anterior y posterior se estabilizan.
Si el bebé tiene un estímulo visual mayor al que requiere antes de los tres meses, desarrollará un desenvolvimiento prematuro que puede acelerar el desarrollo de la curvatura cervical cuando el bebé aún no está listo para ello.

Es bien sabido que el cuerpo se relaja en un colchón duro y se tensiona cuando el colchón es demasiado blando. Entonces, si ponemos al bebé de cara al mundo, la parte del frente del portabebés no ofrece resistencia y actúa como el colchón blando, no ofreciendo el apoyo que el cuerpo del bebé necesita para su hipertonía frontal. Entonces, buscará compensar esa inestabilidad con la espalda que está en contacto con el abdomen del adulto y que actuará como colchón duro, forzando la columna del bebé y también sus caderas, al no permitirle encontrar un apoyo correcto para sus huesos y ligamentos.

Otro punto es el centro de gravedad. Al cargarlo mirando al adulto, el centro de gravedad del bebé, queda más cercano al centro de gravedad del adulto, lo que hace que la columna del adulto no se salga de su centro. Además, para el bebé, incluso si es grande y ya desarrolló su columna, la postura con la espalda redondeada, dejará los espacios intervertebrales necesarios para que el porteo resulte más cómodo y de bajo impacto para ambos.

Sin embargo, cuando porteamos de cara al mundo, el centro de gravedad del bebé quedará más cerca de su columna, lo que le genera un estrés en los huesos que aún se encuentran en hipotonía y en pleno desarrollo.

Acá podemos observar como un bebé grande puede
tranquilamente interactuar con su entorno e ir cómodo
siempre de cara al adulto.
Con respecto a la postura del adulto cuando lleva a un bebé mirando al frente, podemos hacer un ejercicio. Prueba a cargar una bolsa o mochila de seis o más kilos en tus brazos. Llévala primero pegada a tu pecho y camina un trecho, luego camina el mismo trecho con la bolsa alejada de tu cuerpo. ¿Cuál creés que será más cómodo para vos? Cuanto más acercamos los objetos pesados a nuestro cuerpo, más fácil es cargarlos y menos se siente el peso. Por tanto, cuando llevamos un portabebé colgona, que hace que el bebé vaya colgando alejado de nuestro centro de gravedad, o cuando lo llevamos mirando al frente, el peso se sentirá mucho más y la columna del adulto necesitará buscar un punto de equilibrio para soportarlo.

Por ende, siempre la postura de uno, influirá en la postura del otro en esta diada de porteo.

Por todos estos motivos, mi postura es negativa con respecto a portear de cara al mundo. Si me preguntás si podés hacerlo, mi respuesta es: de poder sí podés, yo no soy quién para decirte qué podés o no podés hacer con tu hijo o con tu cuerpo, pero si me preguntás qué recomiendo, mi respuesta será siempre: que recomiendo llevar al bebé mirando al adulto.

¿Pero por qué hay marcas que sí permiten entonces que lleves al bebé mirando al mundo? ¿Y encima son marcas que dicen ser ergonómicas?

Bueno, ese es otro punto. En principio, he descubierto que no todos los que dicen ser ergonómicos lo son, así que el simple hecho de que en la caja diga que el portabebé es ergonómico no determina que aquello sea realmente cierto, porque para ser ergonómico no solo debe serlo para el adulto (como es el caso de algunos portabebés que tienen cinturón pero siguen siendo colgonas), sino que debe permitir la postura ergonómica de ambos, adulto y niño.

Por otro lado, que un portabebé sea ergonómico no determina que si lo usamos mal no pierda sus cualidades. Es como tener la silla de coche más segura del mundo y usarla sin ajustar el cinturón de seguridad. Para que los productos cumplan sus funciones correctamente, debemos aprender a usarlos adecuadamente.

Y por último, en el caso de las marcas de portabebés ergonómicos que sí presentan una opción de cara al mundo solo puedo acotar dos cosas: Uno, que hay escuelas (como la norteamericana) que sí aceptan esta posición como válida, y la mayoría de estas marcas pertenecen a los Estados Unidos. Y dos: que estas marcas son por lo general grandes empresas, por lo que se dejan llevar también por ciertas situaciones para poder entrar a competir en el mercado con otras marcas (no ergonómicas) que están hace mucho tiempo. Para ello deben ofrecer ventajas competitivas que agraden al público, en otras palabras, hacen lo que la gente pide porque necesitan vender más y competir con los grandes.

Aquí se puede entender la explicación sobre las necesidades
de la parte frontal del bebé, que reposa sobre el cuerpo del
adulto y la espalda, que está sostenida en forma correcta
por la tela sin generar estrés en la columna.
¿Y qué pasa si ya le acostumbré así?

Y bueno, todos podemos acostumbrarnos y des acostumbrarnos a ciertas cosas, ¿no? Es cuestión de hábitos. Es probable que necesites una dosis extra de paciencia y ganas para poder cambiar los hábitos de tu bebé, pero es saludable para él o ella, por lo que valdría la pena.

Pero mi mamá dice que ella nos llevó así a todos y nunca nos pasó nada.

La verdad es que yo no puedo garantizar que a un bebé le pase o no algo malo por ir mirando al frente o en una colgona. Tampoco puedo garantizar que una persona pueda o no tener un accidente de auto por manejar sin cinturón de seguridad, pero es seguro de que si tiene uno y no lleva el cinturón puesto, tendría más probabilidades de sufrir daños físicos. Por lo que si se me ocurre decir: «yo siempre he manejado sin cinturón y nunca me ha sucedido nada», no es más que una irresponsabilidad de mi parte, ¿cierto? Porque que haya tenido la suerte de no haber tenido un accidente, no quiere decir que ir sin cinturón sea la mejor opción.

Podemos aplicar esta explicación a todas las personas que suelen dar este irresponsable consejo en todos los casos y sobre todo en maternidad.

Después de haber leído todo esto, creo que podés tomar una decisión personal al respecto de lo que te parece mejor para tu bebé en este tan polémico punto de ir mirando al mundo o al porteador.

Espero te haya sido de utilidad.


Araceli Samudio
Asesora de maternidad y Porteo
Dueña Kunu´u Portabebés

25/4/19

Quiero un portabebés económico, para varón y que me dure hasta los 3 o 4 años aproximadamente.


Esta es una frase que me dicen con mucha regularidad y hoy quiero hablar sobre ella para desglosarla un poco. El objetivo no es ofender a nadie, solo utilizar este espacio tanto para descargarme un poco así como para informar sobre estas condiciones que suelen utilizar las personas para acceder a los portabebés.

Las palabras pueden ser nuestras aliadas, pero también pueden ir en nuestra contra cuando no las usamos correctamente. Así que la idea es darle vuelta a esto para explicar lo que estamos pidiendo.

1. Quiero un portabebés económico:
Siempre que me dicen esto me pregunto: ¿y qué es económico para vos? El término «económico» o «accesible» (otra palabra que les gusta mucho a algunas personas) es completamente subjetivo. Eso quiere decir que está sujeta a la persona que la utiliza. ¿Ustedes piensan que algo económico para Shakira es igual de económico para una persona que trabaja de sol a sol en nuestro país y cobra sueldo mínimo? Bueno, yo creo que no. Entonces, esa palabra en realidad no nos dice absolutamente nada de lo que estamos pidiendo.

Además, que sea o no económico también depende del valor intangible que le damos al producto que estamos queriendo comprar. Es decir, para una persona amante de las cucharitas coleccionables, a lo mejor pagar muchos dólares por una versión única de no sé qué año, sería una inversión. Sin embargo, para otra, eso sería una pérdida de dinero en un artículo que no le sirve para nada, ¿cierto?
Entonces, cuando alguien me dice que quiere un portabebé económico, no sé qué me está diciendo. ¿Económico para quién? ¿Cuánto es económico para esa persona? ¿Cuál es el valor o la importancia que le dan como familia al porteo? ¿Cuánto está dispuesto a pagar? ¿Busca precio o busca calidad?

Y así, un montón de preguntas se desglosan de esa condición.

Lo que a mí a veces me preocupa es como la gente sigue escatimando gastos en artículos que envuelven a la seguridad de sus hijos como el portabebés o las sillitas de autos. ¿Acaso no podría terminar costando mucho más caro comprar algo barato y de mala calidad en artículos como estos? Y esto no lo digo como vendedora de portabebés, sino como madre. ¿Cómo es que invertimos tanto dinero en un celular de último modelo, pero no queremos comprar una silla de auto que nos garantice que si se da un accidente nuestro bebé estará seguro? No lo entiendo, la verdad…

A mí me pasó algo similar cuando mi hijo mayor (que ahora tiene 16 años), empezó el primer grado. Yo le compraba esos championes baratos de 40.000Gs que se veían lindos, pero resulta que no le duraban dos semanas, porque él con el fútbol y el basket en los recreos, me rompía los zapatos y al poco tiempo tenía que comprarle uno nuevo. Sin embargo, me parecía una locura pagar 300.000 por un Nike. Hasta que me di cuenta que gastaba más comprando cada dos semanas un nuevo calzado. Desde esa vez, a principio del año le compraba uno «caro» (para mis posibilidades y estilo de vida de la época) y le duraba todo el año. Sin embargo, hay gente que le pone un Nike de ese monto o más caro a su bebé de 3 meses, entonces volvemos a la subjetividad de la palabra económico. ¿Cierto?
Quiero mencionar en este párrafo que Paraguay es hasta este momento (y según todos los países a los que he viajado y todos los eventos de porteo a los que he asistido), el país donde más baratos son los portabebés ergonómicos. Solo a modo de información, un fular en otros países puede salir desde 350.000 hasta más del millón de guaraníes. Y las mochilas, es probable que no bajen de los 400.000mil. Y esto lo pueden averiguar en cualquier sitio en internet.

Además, es también importante mencionar que en mi marca trabajamos con mucho profesionalismo y calidad, lo que también tiene su costo, pues los cursos, eventos y formaciones que nos permiten dar el servicio que damos, tienen costos bastante elevados.

2. Quiero un portabebés para varón (o para nena)

Cuando me dicen eso tengo que proceder a explicarle que no hay modelos para varón o para nena, que son todos unisex. Entonces vamos a los colores…

Eso es algo muy puntual, porque bueno, en un país como el nuestro con una cultura muy cerrada, todavía resulta muy difícil explicar que los colores no tienen género y que el rosado y el celeste no definen la sexualidad de un bebé recién nacido.

Pero, independientemente de eso, yo me pregunto: ¿la mamá es nena? Porque finalmente la mayoría de los portabebés se llevan para usar mamá, papá y bebé. Y en una diada mamá y bebé, por más que el hijo sea varón, hay una mujer que lo está usando, ¿no?

A mí me confunde un poco esto porque yo siempre he visto el portabebé como una prenda que utilizo yo, entonces siempre he buscado colores que me gusten a mí o que combinen con las ropas que suelo usar. Por ejemplo, mi primera mochila era bordó con florecitas y jamás se me ocurrió pensar que a mi hijo varón no le iba a gustar o no iba a combinar con él. Entonces, lo siento, me cuesta entender este razonamiento.

Hasta ahora recuerdo a una clienta que me dijo: «Voy a llevar un fular lila porque el lila es mi color favorito, no me importa si mi bebé es nene, porque al final de cuentas soy yo la que lo va a usar».
Pero allí no acaba lo de los colores y el género. No falta la frase: «Quiero que el papá también lo use pues, entonces quiero algo más varonil», o los propios papás que en las charlas me dicen por el fular: «¿No hay algo más para hombre?». Entonces yo me quedo con cara de, ¿por qué esto no es para hombres?

En fin. Sé que este punto es un poco complicado porque nuestra cultura es cerrada y machista, pero tendríamos que empezar a analizar, como sociedad, qué es lo que estamos repitiendo y transmitiendo a las nuevas generaciones, ¿no?

3. Quiero un portabebé que me dure hasta los 3 o 4 años.

Bueno, es cierto que hay ciertos portabebés que, de cierta manera, podrían durar desde el inicio hasta
casi esa edad, pero no siempre resultan cómodos en todas las edades. Por ejemplo, la Bandolera con anillas puede ser utilizada desde recién nacidos hasta los 3 o 4 años inclusive, el problema es que al cargar todo el peso en un solo hombro, con un niño grande ya puede resultar menos cómoda. Entonces, de haber puede haber, pero lo ideal es entender que cada modelo se adapta mejor a las circunstancias de cada familia, que algunos son mejores para usar con bebés recién nacidos y otros con bebés más grandes que ya tienen otras necesidades.

Funciona igual que la ropa, ¿acaso le compramos a un bebé recién nacido una ropa o un zapato que pueda usar hasta los cuatro años?

Hasta aquí entonces mi posteo del día de hoy, recuerden que mi intención no es ofender, simplemente informar y analizar estas situaciones que son muy comunes en mi trabajo diario, y probablemente también, en el de mis colegas.


Lic. Araceli Samudio
Asesora de maternidad y porteo

14/3/19

Mi bebé solo quiere brazos


Hoy te quiero hablar de esta que es una de las frases que más suelo leer en los grupos de apoyo que forman las madres en Facebook o Whatsapp. Cada cierto tiempo, entra una madre un tanto desesperada porque su bebé solo pide brazos y ella no puede continuar con sus labores, preguntándose sobre todo si su bebé es normal o algo le sucede.

A ver, vamos a aclarar esto desde el inicio. Tu bebé solo quiere brazos porque está programado para eso, y sí, es perfectamente normal, nos ha sucedido a todas las que somos madres y alguna vez hemos tenido un bebé en casa, es más, si tu bebé no quisiera brazos, tendríamos que plantearnos si no estaría sucediendo algo.

Pero ¿por qué?

No falta la abuela, la tía, la vecina o la señora que al ver a tu bebé llorar apenas le bajás comienza con las típicas frases: «Es que es un vivo», «Parece que la cuna tiene clavos», «Dejale que llore un rato y después se le va a pasar, es un malcriado».

Entonces, las madres que siempre estamos con la sombra de la culpa pisándonos los talones—, empezamos a escuchar esa vocecita tan molesta que se crea dentro nuestro cuando hacemos caso de esos «consejos» y entonces en nuestro interior aparecen dos madres. Como cuando veíamos los dibujos animados y aparecía sobre el hombro derecho un angelito y sobre el hombro izquierdo un diablito, ¿te acordás? Te convertís en ese personaje con tu propio angelito diciéndote: «Alzale, pobrecito, está llorando» y tu corazón se parte en mil partes porque no querés ver a tu bebé llorar. Pero por otro lado, te aparece el diablito —alimentado por todas esas voces culturales que te recuerdan que lo vas a malcriar— y te dice: «Bajale, porque mirá que después se acostumbra y ya no le vas a bajar nunca más. Dejale llorar, es lo mejor para él».

Antes de entrar a explicarte un poco por qué tu bebé solo quiere tus brazos, voy a romper con ese mito con una sola frase: ¿Alguna vez viste a un chico de quince años queriendo upa? ¿Alguna vez viste a una nena de trece años llorando porque su mamá no le quiere alzar? Te pregunto porque yo no he visto nunca ninguno, así que eso de que «Nunca se va a querer bajar» me parece muy poco probable y muy poco creíble. Yo tengo dos adolescentes, y por más que siguen siendo súper cariñosos y que siempre recurren a mamá cuando algo les sucede, te prometo que andan en sus cosas, con sus propios problemitas, con sus vidas y sus amigos, y yo tengo tiempo de sentarme a escribirte esto ya sin preocuparme por tener que dejar todo para ir corriendo a alzarles.

Lo que quiero decir con esto es que todo pasa, y estos momentos que estás viviendo con tu bebé son y van a ser únicos. Sé que una suena como a vieja cuando dice que aprovechen los momentos para alzar a sus bebés todo lo que puedan porque después ya no van a volver, pero es tan real. Y está bien eso, es la ley de la vida. Mis tres hijos tienen 16, 13 y 6 años, este último —como saben si vieron mi video del fular—, todavía de vez en cuando pide probar portabebés o algún upita que no puede durar más de unos minutos porque ya está enorme, pero todo se va acabando, los chicos crecen y los problemas que hoy te parecen inmensos, te van a sonar a un recuerdo dulce el día de mañana.
Según Google, el promedio actual de vida de un ser humano es de 79 años. ¿Cuántos de esos años una persona puede pasar en brazos de su madre o de su padre? A lo sumo cuatro o cinco, ya estos últimos muy poco tiempo, ¿cierto? ¿Cuánto representa en el total? El 3,9% aproximadamente. Así que, ¿acaso a eso le podemos llamar NUNCA se va a querer bajar?

Y ahora te voy a contar por qué tu bebé tanto quiere tus brazos desde otro punto de vista, más biológico y menos sentimental.

Los bebés humanos nacen prematuros con relación a otros mamíferos, hay varias teorías para esta idea, una dice que esto tuvo que suceder cuando nos pusimos de pie, porque las caderas se achicaron para ser bípedos, lo que hace que el bebé tenga que salir antes. Si comparamos así, superficialmente, podemos ver que otros mamíferos como los caballitos, apenas nacen ya pueden caminar. Ayer justo vi un video de un delfín parir en el mar, el delfín bebé salía y se ponía a nadar al lado de su mamá, ¡era bello y asombroso! ¿Has visto alguna vez cómo los monitos bebés se prenden por la mamá y esta sigue colgada por los árboles como si nada? ¿Y los canguritos? Ellos nacen y como no están del todo formados, se meten a la bolsa y continúan allí su desarrollo. Van saliendo de a poquito, entran y salen hasta que al final se salen del todo, cuando ya adquirieron la madurez necesaria. No hay allí una abuela canguro diciendo que ya tendría que salir de la bolsa porque se está malcriando adentro, ¿cierto?

La naturaleza es sabia, cada especie nace preparada para lo que requiere para que la vida pueda desarrollarse. ¿Cómo creés entonces que vienen nuestros bebés? ¿Listos para caminar? ¿Listos para que los dejemos en la cuna solos? ¿O listos para ir a upa?
Si te ponés a pensar en la vida de nuestros antepasados, te darás cuenta de que el ser humano es nómada por naturaleza —solo ahora es que estamos convertidos en personas sedentarias con todo lo que eso acarrea—. Las comunidades de antes tenían que salir a cazar, a pescar, a buscar sus propios alimentos y a protegerse de los depredadores. ¿Cómo creés que una madre con un bebé de meses podía hacerlo? ¿Dejándolo en la choza sobre unas hojas de banano mientras ella salía a buscar alimento? ¿Te parecería eso seguro si fueras esa madre en medio de la selva? Segura estoy que tu respuesta es negativa, que alzarías a tu bebé y lo llevarías contigo porque si no, vendrían los depredadores y a tu vuelta podrías no encontrarlo, o bien podría haberle venido algún bicho, ¿cierto?
Entonces es sencillo, los bebés humanos están biológicamente preparados para ir a upa, sí, así mismo como lo leíste, están preparados para los brazos, porque los brazos significan para él o para ella protección, seguridad, calma, contención y sobre todo «VIDA». Si estoy en brazos estoy a salvo, estoy con mi madre y mi madre es mi hábitat, si estoy en brazos estoy protegido, no me va a pasar nada porque me están cuidando, si estoy en brazos no tengo hambre, porque cuando tenga me alimentarán, si estoy en brazos puedo dormir tranquilo o tranquila, puedo relajarme.

¿Está más claro ahora por qué tu bebé pide brazos?

Pide porque está en su naturaleza hacerlo, porque eso es lo que necesita hoy para sentirse seguro y a salvo, porque eso es lo que todos los bebés humanos precisan.

Antes de terminar este escrito, quiero dejarte algunas frases más y su explicación para que puedas desmentirlas la próxima vez que alguien te las diga.
  •           Si le alzás así no se va a querer bajar nunca. Podés decirle que te muestre un chico de doce años que siga queriendo estar upa.
  •           Tu bebé es un vivo. Podés decirle, sí, está vivísimo, y gracias a Dios que lo está.
  •           Tu bebé te está manipulando, sabe bien lo que tiene que hacer para lograr que le alces y por eso llora. Entonces, podés decirle que un bebé no tiene el desarrollo mental necesario para poder manipular a nadie, y que si llora para que lo alces es porque esa es su única forma de comunicarse. Y sí, sabe bien lo que quiere y qué gusto que sea así.
  •           No vas a poder hacer nada con él en brazos. Podés decirle que lo más importante en este momento de tu vida es darle a tu bebé lo que necesita, que ya tendrás tiempo de hacer todo lo demás, y si porteás, podés demostrarle que está equivocada, que podés darle brazos a tu bebé y seguir haciendo tu vida tranquilamente, porque en eso nos re ayuda el porteo.
  •           Tenés que enseñarle a ser independiente. Aquí le podés decir que la independencia no se enseña, es un proceso. Y que un bebé no está listo para ser independiente sino dependiente. Y que cuanto más dispuestos estemos a acompañarle en el proceso de ser dependientes a independientes respetando sus tiempos y sus espacios, más independientes serán de adultos y más seguros de sí mismos. Que cuando lo hacemos al contrario, los estamos llevando a ser adultos dependientes que se apegan a cualquier relación tóxica buscando llenar carencias que no se llenaron en su tiempo.
  •           Le estás malcriando. Aquí es simple, abrazás a tu bebé, le das un beso y después le mirás a la persona que te dijo eso y le decís: No, por el contrario, le estoy reeeee bien criando.

Espero que esta entrada te haya servido para aclarar un poco tus dudas y para hacer desaparecer al pequeño diablito que, alimentado por la ignorancia cultural, solo deposita dudas en nuestra maternidad. Recordá que la maternidad debe ser lo más placentera posible, que lo ideal es que disfrutes de ser madre, de tu bebé, de sus momentos y de sus etapas, y que esto recién es el comienzo. 


La maternidad no termina con el destete ni cuando el bebé deja de pedir upa. La maternidad es algo que evoluciona a lo largo de toda la vida, van a venir nuevas etapas, nuevos problemas, algunos mucho más complejos, van a venir los primeros corazones rotos, las peleas con los amigos, las frustraciones… y cuanto más brazos le hayas dado a tus hijos, más seguros de sí mismos serán y más fuertes pisarán en un mundo lleno de incertidumbres. Porque los bebés no nacen listos para ser independientes, como quieren forzarnos a creer, sino para ser dependientes, y cuanto más respetemos los tiempos de dependencia sin forzarlos a ser algo para lo que no están listos, más independientes serán en un futuro. ¿Y quién no quiere para sus hijos un futuro de independencia emocional en todos los niveles para que la vida no los someta a relaciones tóxicas y problemas que tienen su cuna en una infancia deficientemente construida?

Dependencia ahora para la independencia del mañana, y no al revés, que negándole lo que necesitan no les estamos enseñando nada, solo les estamos llenando de inseguridades y les estamos pintando un mundo lleno de inseguridades y carencias que cuando lleguen a adultos buscarán llenar como sea.

Entonces, ánimo, cargá a tu bebé sin culpas y disfrutá de tu tiempo a su lado, de esos 3,9% de todo lo que será su vida y de tu corto tiempo para poder alzarlo, mimarlo, apapacharlo. Disfrutá, dejá las culpas de lado, que la maternidad sin culpas es más placentera.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo
Kunu´u Portabebés

23/2/19

No sos torpe, solo te falta práctica


Me llama muchísimo la atención la cantidad de veces que una madre primeriza viene con su bebé pequeñito y me dice que no desea ni siquiera probar con el fular porque «es torpe». Muchas de esas veces me gustaría decirles a esas mujeres un montón de cosas, pero me callo, porque no es el momento ni tampoco sé si estará abierta a escuchar, me limito a mostrarle todas las opciones que tenemos para portear a recién nacidos y que la madre elija el portabebé que más le agrada y más utilizará, porque la idea no es que lleve un fular, sino que pueda disfrutar del porteo de la mejor manera para ella y su bebé.

Sin embargo, hoy quiero hablarles a todas esas mujeres que se describen como «torpes» y ni siquiera se dan la oportunidad de probar. Esos pensamientos parece que se nos despiertan con más énfasis cuando somos madres, porque tememos dañar a nuestros hijos y vivimos al hilo de eso, algunas ni siquiera se animan a alzarle, bañarle o cambiarle. Y te quiero decir esto: no sos torpe, no te pongas etiquetas y menos de ese estilo. No es cierto que te enredás con los nudos o que se te cae todo lo que alzás y por eso te da miedo que tu bebé se caiga cuando te estás anudando un fular. Eso es solo un pensamiento que te está limitando, y no solo con el uso del fular que eso sería lo de menos porque tenés muchas otras opciones, te está limitando a vos, como mujer, como madre, como persona.
Ponernos etiquetas o dejar que los demás nos pongan es limitarnos, es decir hasta acá no más puedo ir, hasta acá no más me sale, o esto no más es lo que soy. Y no, vos sos mucho más que lo que los demás piensan que sos, o mucho más de lo que vos misma pensás que sos. Muchas veces reproducimos en nuestra mente las cosas que nos hicieron creer desde pequeños —no necesariamente con malas intenciones—, el problema es que las personas no tienen consciencia del daño que hace en los primeros años de vida poner etiquetas a los niños. ¿Cuántas veces nos habrán dicho: «Apurate, sos una lenta», «Qué torpe que sos, echás todo», «¡Inútil!»?, entre otras afirmaciones que no tenían el fin de lastimarnos, precisamente, sino que en la impaciencia, que a los adultos, a veces nos apura por llegar a algún lado en medio de nuestro ir y venir ajetreado, no nos damos cuenta que los niños tienen otro ritmo y ellos no ven el mundo como nosotros.

Capaz en ese momento no te diste cuenta, pero eso que fuiste escuchando día a día, te llenó de pensamientos con respecto a quién sos. A lo mejor ni te acordás hoy, pero es probable que si creés que sos torpe, es porque alguien, muy allá atrás en el tiempo, te lo dijo y te lo creíste, porque cuando somos niños no cuestionamos lo que nos dicen los adultos en los que confiamos, solo lo creemos. Seguro que solías echar los vasos o los platos o que te tropezabas y te caías con frecuencia, como cualquier otro niño. Entonces vos grabaste en tu memoria que sos torpe y que no vas a poder con ciertas cosas, así es que mejor ni intentarlas.

No es cierto, es un cuento que te dijeron cuando eras chico y vos te lo creíste. Y la mente funciona de una manera tan especial, que cuando vos creés algo, vas creando esa realidad. «Lo que creemos, creamos», dice uno de mis libros favoritos. Si vos creés que sos torpe y que se te va a caer todo, te vas a convertir en una persona torpe que va echando todo a su paso. Animate un poco a desafiar ese pensamiento, animate a desafiarte a vos misma y a decir «yo puedo» la próxima vez que te enfrentes a un desafío que pensás que no vas a poder. Te puedo asegurar que a lo mejor al principio te tambaleás un poco, porque nada es fácil hasta que deja de ser difícil, pero con la práctica y el creer en uno mismo todo lo imposible se hace posible.

Por eso hoy quería hablarte a vos como persona, como mujer y como madre, porque pienso que necesitamos retomar las riendas de nuestras vidas y nuestros pensamientos para poder disfrutar de lleno nuestra maternidad y trasmitirle ese empoderamiento a nuestros hijos. Hoy te toca no ponerle etiquetas a tu hijo, porque ya sabés el efecto que causará en él o ella más adelante, si se tarda más de la cuenta respirá hondo y tenele paciencia, acordate que es chico todavía y que no va a tu ritmo, el mundo para ellos corre más lento, ¿no te acordás que cuando éramos peques los días pasaban despacito?

Pero lo más importante, desterrá todas las etiquetas que te pusieron y te pusiste vos misma, porque si no hacés eso primero, no vas a poder hacerlo con tus hijos. Cada vez que automáticamente te surja en la cabeza una idea de que «sos de cierta manera» ya sea torpe, argel, malhumorada, quisquillosa o cualquier adjetivo feo, cámbialo por su antónimo. Hacete consciente de ese pensamiento y dalo vuelta. Si es posible mirate al espejo y decite: «Soy súper guapa», «Mi buenhumor es fantástico». No importa si no te la creés al principio, vas a ver que si te acordás de hacerlo, va a ir cambiando, porque con la práctica todo se puede. Y la próxima vez que no te animes a hacer algo porque te limitás vos solita, inténtalo por lo menos unas tres o cinco veces antes de tirar la toalla, porque no sabés de qué cosas podés estar perdiéndote si no lo intentás. Estoy segura que si tu hijo o hija no se anima con algo le vas a alentar a que lo haga y no se rinda, ¿por qué contigo no funcionaría lo mismo?

Y para terminar, volviendo al fular. Solo requiere práctica, es como aprender a atarse el cordón o el nudo de la corbata. Capaz que al principio tenías que pensar mucho dónde iba cada parte del cordón, pero estoy segura que hoy te lo ponés sin pensar, ¿cierto?

Pero como te dije al principio, esto no se trata del portabebés que elijas, porque eso siempre va a depender de cada mujer o de cada familia y sus gustos personales. Solo quise escribirle a todas esas mujeres que se creen torpes, ya sea con el fular o con cualquier otra cosa, a todas esas que se bajan la caña ellas mismas. No, no sos torpe, solo te falta práctica.

Dale, yo sé que vos podés. Todas podemos, solo nos falta creer.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo
Kunu´u Portabebés

29/1/19

¿Puedo portear en verano?



Esta es una de las cuestiones que más nos interesa a la hora de portear en Paraguay, ya que nuestro calor es infernal. Y la verdad es que es una situación compleja, pues es insoportable y sofocante, y las realidades de otros países (o sus veranos) no se adecuan en absoluto a la nuestra.


Lo primero que tenemos que definir es lo siguiente. El calor de 40° está, no hay nada que hacer al respecto, porteemos o no porteemos vamos a seguir teniendo ese calor (o peor), y tanto vos como tu bebé van a sudar. Esto hay que tenerlo en claro porque muchas veces las madres me dicen que su bebé suda mucho o que sienten demasiado calor. Y la respuesta es que todos los que vivimos en esta tierra guaraní sentimos demasiado calor y la gran mayoría sudamos mucho. Sobre eso, no tengo soluciones para darles.

Sin embargo, para mí, optar por el porteo sigue siendo más cómodo y práctico en nuestro clima, porque tu bebé lo mismo te va a pedir brazos aunque no uses un portabebés, y el contacto lo mismo les va a dar calor y les va a hacer sudar.

Por eso, lo que yo te planteo si es que ya decidiste portear en verano son los siguientes puntos:

  • Elección correcta del portabebé: Cuando hablamos de elección correcta del portabebés, ya he dejado en claro anteriormente que no existe un portabebé mejor o peor que el otro (hablando de modelos no de calidad), que lo ideal es que cada familia elija el que se les adecue más de acuerdo a varios puntos a tener en cuenta como ser la edad del bebé, las necesidades de los padres, los momentos en que será utilizado el portabebé, etc. (Pueden leer más sobre este punto en esta entrada). Sin embargo, si toca portear en verano, un punto muy importante es responder a la pregunta que siempre me hacen sobre cuál es el portabebé más fresco. Y eso lo veremos más adelante.
  • Ropa fresca: Si tu bebé nació en diciembre, enero, febrero o los meses de intenso calor. No es necesario que lo abrigues con ropas de invierno. En nuestra cultura, nos han enseñado que los bebés tienen que ir más abrigados que los adultos y que un recién nacido debe andar con lana y mangas largas. Esto es un error. Una cosa es que estés en el aire acondicionado muy frío, en ese caso sí es conveniente abrigarlo un poco más. Pero si vas a andar por la calle o en un sitio donde se pueden sentir los cuarenta grados, no tenés que sobre abrigar a tu bebé, eso puede ser muy peligroso para él. Y si decidís portear en verano, lo ideal es que ambos, tanto vos como tu bebé, vayan con ropa ligera y fresca.
  • Salir lo menos posible o buscar sitios frescos: Esta es una recomendación que nos hacen todo el tiempo cuando llegan las altas temperaturas. Cada vez está peor, así que si no es estrictamente necesario salir y sacar contigo a tu bebé, si no es muy urgente y se pueden quedar en casa a la sombra o en aire acondicionado, siempre esta será la mejor opción. Si es que tenés que salir sí o sí, entonces te recomiendo evitar las horas de intenso calor (como la siesta), buscar sitios frescos y andar por la sombra. Para portear, podés hacerlo en casa, en la sala con el aire, o en el shopping donde está fresquito.
  • Hidratarse mucho: Vos tenés que tomar mucha agua todo el tiempo (otra recomendación que nos hacen a menudo los que saben del tema) y con que amamantes seguido a tu bebé, para él o ella será suficiente. Por supuesto, teniendo en cuenta su edad, será necesario o no complementar dándole también agua.

Ahora sí, 
¿cuál es el portabebé adecuado para el calor?

Algunos portabebés son más frescos que otros, pero tu elección no solo debe basarse en ese punto.

El fular. Lo típico es escuchar que el fular es caliente, que con tanta tela te vas a sofocar, que el bebé El fular es uno de los portabebés más frescos, si elegís el adecuado.
suda mucho (te cuento que igual va a sudar fuera del fular), que esto y que aquello. Pero dejame que te cuente algo:
¿Por qué? Sencillo, no tiene partes duras, no tiene esponjas, ni guata, ni nada, es solo una tela. Y si elegís una tela liviana y de algodón, es muy respirable y fresco. Además, es conveniente elegir un nudo de una sola capa de tela.
Existen muchos nudos que podemos hacer con nuestros fulares, pero algunos dejan por el bebé dos o más  capas de tela, lo que hace que resulte más caliente. Si optamos por un nudo como la cruz envolvente o el nudo canguro, una sola capa de tela quedará por el bebé y será mucho más fresco. Sin embargo, tenés que tener muy en cuenta qué clase de fular tenés, porque si es muy elástico o muy angosto, algunos nudos como el canguro, podrían resultar peligrosos. Los fulares pre armados por lo general, necesitan sí o sí más de una capa de tela, por lo que resultarán más calientes aunque a simple vista no lo parezcan. Para definir mejor esto, podés solicitar una asesoría con una asesora de porteo que esté certificada y tenga los conocimientos para ayudarte.

La bandolera. Este es un portabebé super fresco, deja solo una capa de tela por el bebé y va por un solo hombro del adulto, así que es una de las mejores opciones para el verano. Además lo podés usar en la playa o piscina, ya que es fácil de colocar y permite amamantar con facilidad.

El pouch. Es como una bandolera, pero no tiene anillos, se coloca con facilidad, no ocupa espacio, es fresco. Solo que se confecciona por medidas, ya que no permite ajuste.


El Mei tai. Un mei tai estándar, sencillo, tradicional, puede resultar también bastante fresco y práctico para el verano.

Las mochilas, por lo general tienen partes duras en el cinturón y en los tirantes, lo que hará que sea un poco más caliente para el porteador. Para el bebé resulta igual que un mei tai si está hecho con telas de algodón y respirables, ya que no tiene partes duras en la parte de la espalda del bebé y algunas, como las de Kunu´u, permiten incluso bajar el panel para que el bebé libere brazos y espalda.


OBS: Los portabebés hechos para el agua o ayudabrazos, yo solo los recomiendo para lo que fueron hechos (playa o piscina), no para portear mucho tiempo, ya que normalmente no tienen muy buena sujeción ni ajuste punto por punto.

Espero que te haya servido un poco esta guía y que te animes a portear en el verano, porque si vivís en Paraguay y no querés portear durante el verano, no te quedarían demasiados días del año para hacerlo, ¿no? Jajaja. El porteo es una experiencia genial, y el calor, lastimosamente y por lo que parece, está empeorando en vez de mejorar, así que no dejes que te aparte de disfrutar del porteo con tu bebé. Que siempre lo podés hacer en casa en una habitación fresca, por un centro comercial con aire, o en lugares frescos. Y si tenés que salir a la calle, no hay forma de evitar que sudemos ni que sintamos el calor, pero al menos podemos hacer mucho kunu´u mientras andamos.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de maternidad y porteo

14/10/18

Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2018

Por segundo año consecutivo, hemos decidido hacer un flashmob para poder conmemorar la Semana Internacional de la Crianza en Brazos 2018. Kunu´u Portabebés acaba de cumplir 6 años en el mercado como pioneros en portabebés en Paraguay, y desde el inicio de esta hermoso emprendimiento he querido hacer esto, solo que el mercado aún no parecía preparado, hasta que el año pasado pudimos lograrlo por primera vez.

Es un honor que este año lo hayamos podido repetir, y así espero que cada año podamos ir creciendo y haciendo más actividades para demostrar que Paraguay también portea.

Aquí pueden ver el video de la actividad. Se repetirá el próximo sábado 20 de octubre del 2018 en Universo bebé a las 16 horas


24/5/18

Hoy hablamos del Mei Tai


El Mei tai es un portabebé de origen asiático que está compuesto por un panel y tiras que salen del mismo. Es un portabebé bastante sencillo de colocar y permite llevar al bebé en el frente, en la cadera y en la espalda.


Mei Tai Kunu´u Estándar
Los Mei tai convencionales, se utilizan desde que el bebé ya sostiene el cuello por sí solo, eso suele ser entorno a los cuatro o cinco meses. Aquí quiero recalcar que cada bebé tiene su tiempo y su desarrollo y que no debemos apresurar a nuestros peques ni forzarles a adquirir posturas que todavía no logran por sí solos. Esto lo menciono porque muchas veces hay mamás que me dicen que sus bebés de uno o dos meses ya sostienen sus cabecitas sin ayuda y a esa edad no suele ser así. Una cosa es que el bebé haga pequeños intentos por levantar la cabeza y mantenerla, pero mientras no la sostenga firme y por sí solo, no recomendamos el uso de Mei Tai convencional, ya que este portabebé no posee sostén de cuello. Los nudos a la cadera y a la espalda, yo personalmente, los recomiendo para bebés que ya se sientan solos.


A la hora de elegir tu Mei Tai tenés que tener en cuenta que su puente no sea tan angosto ya que si es así no lo podrás usar por mucho tiempo. Recordá que la tela que queda bajo la colita de tu bebé debe ir de rodilla a rodilla para que podamos conservar la posición ergonómica.

Mei Tai Kunu´u Toddler
Los Mei Tais también pueden conseguirse en tamaño Toddler, para niños de dos años en adelante.

Existe una opción para uso desde recién nacido (que preferentemente pesen más de 3,5kgs), y es el Mei Tai Evolutivo. Este tiene un sistema similar al convencional en lo que respecta a colocación, pero presenta unas tiras más anchas que permite envolver al bebé como si fuera un fular, lo que otorga una mayor sujeción y adaptación al cuerpo de un bebé pequeño. 

El Mei tai evolutivo, también tiene broches que permite ajustar el panel en la parte del cuello y del torso del bebé, para achicarlo al tamaño de un bebé chiquito y crear una sujeción de cuello.

Mei Tai Kunu´u Evolutivo


¿Qué tenés que tener en cuenta a la hora de elegir un mei tai?

  • Como siempre lo primero es el desarrollo, el peso y la edad de tu bebé, eso te permitirá optar por el convencional, el toddler o el evolutivo.
  • También tenés que verificar las costuras de tu Mei tai, sobre todo si accedés a uno usado. Las costuras que unen el panel con las tiras que van por los hombros son las más importantes.
  • Tené en cuenta que cuanto más angosto es el panel, menos tiempo te servirá. Los anchos del panel suelen variar de acuerdo a las distintas marcas.
  • Las telas deben ser de algodón sin elasticidad, en algunos casos (mei tais que se consiguen del extranjero) los paneles pueden estar confeccionados con telas de fular (normalmente telas tejidas a mano).
Mei Tai Evolutivo Kunu´u


Este es un portabebé amigable, económico y fácil de utilizar, una buena opción para portear desde el inicio (evolutivo) si no te animás con el fular, o bien para pasar de tu fular a un mei tai (convencional o toddler) cuando tu bebé está un poco más grande.

Te dejo el link al video de cómo se utiliza el Mei Tai Convencional Kunu´u en el frente y el video del Mei Tai Evolutivo Kunu´u con un recién nacido, también nudo en el frente.





Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo