14/3/19

Mi bebé solo quiere brazos


Hoy te quiero hablar de esta que es una de las frases que más suelo leer en los grupos de apoyo que forman las madres en Facebook o Whatsapp. Cada cierto tiempo, entra una madre un tanto desesperada porque su bebé solo pide brazos y ella no puede continuar con sus labores, preguntándose sobre todo si su bebé es normal o algo le sucede.

A ver, vamos a aclarar esto desde el inicio. Tu bebé solo quiere brazos porque está programado para eso, y sí, es perfectamente normal, nos ha sucedido a todas las que somos madres y alguna vez hemos tenido un bebé en casa, es más, si tu bebé no quisiera brazos, tendríamos que plantearnos si no estaría sucediendo algo.

Pero ¿por qué?

No falta la abuela, la tía, la vecina o la señora que al ver a tu bebé llorar apenas le bajás comienza con las típicas frases: «Es que es un vivo», «Parece que la cuna tiene clavos», «Dejale que llore un rato y después se le va a pasar, es un malcriado».

Entonces, las madres que siempre estamos con la sombra de la culpa pisándonos los talones—, empezamos a escuchar esa vocecita tan molesta que se crea dentro nuestro cuando hacemos caso de esos «consejos» y entonces en nuestro interior aparecen dos madres. Como cuando veíamos los dibujos animados y aparecía sobre el hombro derecho un angelito y sobre el hombro izquierdo un diablito, ¿te acordás? Te convertís en ese personaje con tu propio angelito diciéndote: «Alzale, pobrecito, está llorando» y tu corazón se parte en mil partes porque no querés ver a tu bebé llorar. Pero por otro lado, te aparece el diablito —alimentado por todas esas voces culturales que te recuerdan que lo vas a malcriar— y te dice: «Bajale, porque mirá que después se acostumbra y ya no le vas a bajar nunca más. Dejale llorar, es lo mejor para él».

Antes de entrar a explicarte un poco por qué tu bebé solo quiere tus brazos, voy a romper con ese mito con una sola frase: ¿Alguna vez viste a un chico de quince años queriendo upa? ¿Alguna vez viste a una nena de trece años llorando porque su mamá no le quiere alzar? Te pregunto porque yo no he visto nunca ninguno, así que eso de que «Nunca se va a querer bajar» me parece muy poco probable y muy poco creíble. Yo tengo dos adolescentes, y por más que siguen siendo súper cariñosos y que siempre recurren a mamá cuando algo les sucede, te prometo que andan en sus cosas, con sus propios problemitas, con sus vidas y sus amigos, y yo tengo tiempo de sentarme a escribirte esto ya sin preocuparme por tener que dejar todo para ir corriendo a alzarles.

Lo que quiero decir con esto es que todo pasa, y estos momentos que estás viviendo con tu bebé son y van a ser únicos. Sé que una suena como a vieja cuando dice que aprovechen los momentos para alzar a sus bebés todo lo que puedan porque después ya no van a volver, pero es tan real. Y está bien eso, es la ley de la vida. Mis tres hijos tienen 16, 13 y 6 años, este último —como saben si vieron mi video del fular—, todavía de vez en cuando pide probar portabebés o algún upita que no puede durar más de unos minutos porque ya está enorme, pero todo se va acabando, los chicos crecen y los problemas que hoy te parecen inmensos, te van a sonar a un recuerdo dulce el día de mañana.
Según Google, el promedio actual de vida de un ser humano es de 79 años. ¿Cuántos de esos años una persona puede pasar en brazos de su madre o de su padre? A lo sumo cuatro o cinco, ya estos últimos muy poco tiempo, ¿cierto? ¿Cuánto representa en el total? El 3,9% aproximadamente. Así que, ¿acaso a eso le podemos llamar NUNCA se va a querer bajar?

Y ahora te voy a contar por qué tu bebé tanto quiere tus brazos desde otro punto de vista, más biológico y menos sentimental.

Los bebés humanos nacen prematuros con relación a otros mamíferos, hay varias teorías para esta idea, una dice que esto tuvo que suceder cuando nos pusimos de pie, porque las caderas se achicaron para ser bípedos, lo que hace que el bebé tenga que salir antes. Si comparamos así, superficialmente, podemos ver que otros mamíferos como los caballitos, apenas nacen ya pueden caminar. Ayer justo vi un video de un delfín parir en el mar, el delfín bebé salía y se ponía a nadar al lado de su mamá, ¡era bello y asombroso! ¿Has visto alguna vez cómo los monitos bebés se prenden por la mamá y esta sigue colgada por los árboles como si nada? ¿Y los canguritos? Ellos nacen y como no están del todo formados, se meten a la bolsa y continúan allí su desarrollo. Van saliendo de a poquito, entran y salen hasta que al final se salen del todo, cuando ya adquirieron la madurez necesaria. No hay allí una abuela canguro diciendo que ya tendría que salir de la bolsa porque se está malcriando adentro, ¿cierto?

La naturaleza es sabia, cada especie nace preparada para lo que requiere para que la vida pueda desarrollarse. ¿Cómo creés entonces que vienen nuestros bebés? ¿Listos para caminar? ¿Listos para que los dejemos en la cuna solos? ¿O listos para ir a upa?
Si te ponés a pensar en la vida de nuestros antepasados, te darás cuenta de que el ser humano es nómada por naturaleza —solo ahora es que estamos convertidos en personas sedentarias con todo lo que eso acarrea—. Las comunidades de antes tenían que salir a cazar, a pescar, a buscar sus propios alimentos y a protegerse de los depredadores. ¿Cómo creés que una madre con un bebé de meses podía hacerlo? ¿Dejándolo en la choza sobre unas hojas de banano mientras ella salía a buscar alimento? ¿Te parecería eso seguro si fueras esa madre en medio de la selva? Segura estoy que tu respuesta es negativa, que alzarías a tu bebé y lo llevarías contigo porque si no, vendrían los depredadores y a tu vuelta podrías no encontrarlo, o bien podría haberle venido algún bicho, ¿cierto?
Entonces es sencillo, los bebés humanos están biológicamente preparados para ir a upa, sí, así mismo como lo leíste, están preparados para los brazos, porque los brazos significan para él o para ella protección, seguridad, calma, contención y sobre todo «VIDA». Si estoy en brazos estoy a salvo, estoy con mi madre y mi madre es mi hábitat, si estoy en brazos estoy protegido, no me va a pasar nada porque me están cuidando, si estoy en brazos no tengo hambre, porque cuando tenga me alimentarán, si estoy en brazos puedo dormir tranquilo o tranquila, puedo relajarme.

¿Está más claro ahora por qué tu bebé pide brazos?

Pide porque está en su naturaleza hacerlo, porque eso es lo que necesita hoy para sentirse seguro y a salvo, porque eso es lo que todos los bebés humanos precisan.

Antes de terminar este escrito, quiero dejarte algunas frases más y su explicación para que puedas desmentirlas la próxima vez que alguien te las diga.
  •           Si le alzás así no se va a querer bajar nunca. Podés decirle que te muestre un chico de doce años que siga queriendo estar upa.
  •           Tu bebé es un vivo. Podés decirle, sí, está vivísimo, y gracias a Dios que lo está.
  •           Tu bebé te está manipulando, sabe bien lo que tiene que hacer para lograr que le alces y por eso llora. Entonces, podés decirle que un bebé no tiene el desarrollo mental necesario para poder manipular a nadie, y que si llora para que lo alces es porque esa es su única forma de comunicarse. Y sí, sabe bien lo que quiere y qué gusto que sea así.
  •           No vas a poder hacer nada con él en brazos. Podés decirle que lo más importante en este momento de tu vida es darle a tu bebé lo que necesita, que ya tendrás tiempo de hacer todo lo demás, y si porteás, podés demostrarle que está equivocada, que podés darle brazos a tu bebé y seguir haciendo tu vida tranquilamente, porque en eso nos re ayuda el porteo.
  •           Tenés que enseñarle a ser independiente. Aquí le podés decir que la independencia no se enseña, es un proceso. Y que un bebé no está listo para ser independiente sino dependiente. Y que cuanto más dispuestos estemos a acompañarle en el proceso de ser dependientes a independientes respetando sus tiempos y sus espacios, más independientes serán de adultos y más seguros de sí mismos. Que cuando lo hacemos al contrario, los estamos llevando a ser adultos dependientes que se apegan a cualquier relación tóxica buscando llenar carencias que no se llenaron en su tiempo.
  •           Le estás malcriando. Aquí es simple, abrazás a tu bebé, le das un beso y después le mirás a la persona que te dijo eso y le decís: No, por el contrario, le estoy reeeee bien criando.

Espero que esta entrada te haya servido para aclarar un poco tus dudas y para hacer desaparecer al pequeño diablito que, alimentado por la ignorancia cultural, solo deposita dudas en nuestra maternidad. Recordá que la maternidad debe ser lo más placentera posible, que lo ideal es que disfrutes de ser madre, de tu bebé, de sus momentos y de sus etapas, y que esto recién es el comienzo. 


La maternidad no termina con el destete ni cuando el bebé deja de pedir upa. La maternidad es algo que evoluciona a lo largo de toda la vida, van a venir nuevas etapas, nuevos problemas, algunos mucho más complejos, van a venir los primeros corazones rotos, las peleas con los amigos, las frustraciones… y cuanto más brazos le hayas dado a tus hijos, más seguros de sí mismos serán y más fuertes pisarán en un mundo lleno de incertidumbres. Porque los bebés no nacen listos para ser independientes, como quieren forzarnos a creer, sino para ser dependientes, y cuanto más respetemos los tiempos de dependencia sin forzarlos a ser algo para lo que no están listos, más independientes serán en un futuro. ¿Y quién no quiere para sus hijos un futuro de independencia emocional en todos los niveles para que la vida no los someta a relaciones tóxicas y problemas que tienen su cuna en una infancia deficientemente construida?

Dependencia ahora para la independencia del mañana, y no al revés, que negándole lo que necesitan no les estamos enseñando nada, solo les estamos llenando de inseguridades y les estamos pintando un mundo lleno de inseguridades y carencias que cuando lleguen a adultos buscarán llenar como sea.

Entonces, ánimo, cargá a tu bebé sin culpas y disfrutá de tu tiempo a su lado, de esos 3,9% de todo lo que será su vida y de tu corto tiempo para poder alzarlo, mimarlo, apapacharlo. Disfrutá, dejá las culpas de lado, que la maternidad sin culpas es más placentera.

Lic. Araceli Samudio
Asesora de Maternidad y Porteo
Kunu´u Portabebés

1 comentario:

  1. Q bien escrito! Voy a compartir esto con madres jóvenes, ya q todas alguna vez escuchan ",el diablito". Elisabeth, LLL del Py

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